Datos curiosos

Virus felinos (Parte I)

Son muchas las enfermedades que pueden padecer nuestros amigos los felinos, pero en el artículo de hoy quiero centrarme en los virus.

Dado que es mucha información, en lugar de hacer un artículo extremadamente largo, lo dividiré en distintas partes.

Antes de comenzar, os dejaré un resumen de términos para que todos recordemos qué es cada uno:

  • Virus: es un agente infeccioso que, al infectar a un ser, utiliza una célula de éste para reproducirse, y una vez que lo ha hecho, destruye esa célula y repite el proceso con más células.
  • Retrovirus: son un tipo de virus que, al infectar a un ser, se integra dentro de sus células. Así, cuando las células de ese ser vivo se reproducen, al mismo tiempo están reproduciendo al retrovirus. Como ejemplos humanos tenemos: VIH o algunos tipos de cáncer.
  • Fómite: es cualquier objeto sobre el que un microorganismo puede sobrevivir durante un periodo de tiempo antes de infectar a otro ser vivo.
  • Enfermedad vectorial: es una enfermedad producida a causa de un vector.
  • Vector: son organismos vivos, generalmente artrópodos (insectos, garrapatas…), que pueden transmitir enfermedades infecciosas a través de la picadura o mordedura (vector biológico). Como algunos ejemplos tenemos:
    • Leishmaniosis, transmitida por el flebotomo.
    • Ehrlichiosis, transmitida por una garrapata.
  • Zoonosis: es toda enfermedad animal que puede transmitirse a humanos.

Entre las enfermedades ocasionadas por virus tenemos diferentes tipos. Algunos afectan a todo tipo de animal y otras son exclusivas de una especie en concreto. En este artículo únicamente hablaré de las que afectan a los gatos en España.

Virus de la Inmunodeficiencia Felina (FIV)

Qué es y causas

Es un retrovirus que daña el sistema inmune del felino. Debido a esto, es frecuente tener otras enfermedades secundarias como infecciones bacterianas, parasitarias, anemias, diarreas, etc. Es común la pérdida de peso.

Está causada por la mordedura de otro gato infectado. Aunque también se podría llegar a contagiar entre madres lactantes, pero es mucho menos frecuente.

Esta enfermedad tiene varias fases:

  • 1ª fase (4 semanas posinfección a 4 meses): la sintomatología varía con fiebre transitoria, citopenias (células sanguíneas bajas), deshidratación, anorexia. Esta fase no suele ser letal.
  • 2ª fase (de 4 meses a 2 años): sin sintomatología aparente.
  • 3ª fase (de 2 a cuatro meses): pueden tener el pelaje alterado (áspero, seco, desmejorado), hay bajada de peso, anemia, fiebre, leucopenia (leucocitos bajos)…, etc.
  • 4ª fase: comienzan los síntomas más parecidos al VIH y son distintos en cada felino. Aparecen enfermedades secundarias como la rinitis, conjuntivitis, gingivitis, infección de piel, anemias, uveítis (inflamación de las estructuras internas del ojo) y enfermedades del sistema nervioso que causan cambios de comportamiento y convulsiones (ataques).
Detección

La inmunodeficiencia es una enfermedad que puede estar latente durante mucho tiempo y desarrollarse cuando ya es adulto, aunque se haya contagiado de joven.

El método de detección más rápido es hacer un test, aunque siempre se recomienda realizar, o repetir si ya ha dado negativo, pasado tres meses desde la sospecha de infección dado que en la primera fase no se suelen producir anticuerpos suficientes como para que el test los detecte.

Prevención y tratamiento

No hay vacuna contra la inmunodeficiencia, por lo que la única manera de evitar que nuestros felinos se contagien es evitar que estén en contacto con gatos callejeros sin castrar, los más propensos a sufrir mordeduras.

El único tratamiento que tenemos para los gatos infectados es el sintomático. Es decir, tratar los síntomas conforme vayan apareciendo e intentar darles la mejor calidad de vida posible.

Si queréis saber más del FIV podéis consultar este artículo donde lo explican de maravilla.

Virus de la Leucemia Felina (FeLV)

Qué es y causas

Al igual que la inmunodeficiencia, la leucemia felina es también un retrovirus.

Se la conoce como la enfermedad de «los gatos amistosos». Es una de las enfermedades felinas más contagiosas, pues, al contrario que la inmunodeficiencia, no solo se contagia a través de los mordiscos sino también por compartir bebedero o comedero y por contacto con orina o heces de un gato infectado, aunque es menos probable.

Esta enfermedad suele desarrollarse, sobre todo, en ambientes con muchos gatos como en las colonias felinas donde tienen un contacto estrecho y prolongado.

Se da más frecuentemente en gatos jóvenes (de 1 a 3 años) y en machos por su comportamiento territorial.

En los casos de que una hembra gestante resulte infectada, no es habitual que el embarazo llegue a buen término. Si se diera el caso, sí que es posible que los recién nacidos resulten infectados.

En caso de que un gato con un buen sistema inmune resulte infectado, es común que el retrovirus quede latente hasta que ésta situación varíe.

Los síntomas son muy variados e inespecíficos: anemia, neoplasias (tumores), fiebre, letargia, pérdida de apetito, pérdida de peso… También pueden darse patologías en el sistema respiratorio, nervioso, intestinal, de piel, etc.

Un gato joven tiene más probabilidades de desarrollar una infección persistente que un adulto.

Detección

Existe un test rápido sanguíneo (entre otras muchas pruebas diagnósticas), en el que suele ir incluido también la inmunodeficiencia, que permite detectar la presencia del virus.

Aun así, esta enfermedad es muy traicionera dado que el virus puede quedar aislado en una zona concreta y no libere antígenos al torrente sanguíneo; que esté latente y, por lo tanto, el cuerpo no crea anticuerpos, entre otros.

Por esa razón, se recomienda o bien repetir el test unas semanas más tarde o bien, si el felino tiene síntomas o ha estado expuesto, realizar otro tipo de pruebas diagnósticas en laboratorio mucho más específicas y sensibles.

Prevención y tratamiento

Aunque hay vacuna para la leucemia, ésta no es efectiva al cien por ciento, aunque, como toda vacuna, siempre ayuda a evitar que se desarrolle la enfermedad de forma permanente.

Lamentablemente, debido a la agresividad de esta enfermedad, en gatos jóvenes sin vacunar la mortalidad supera el 80%. Estos pequeños suelen sucumbir entre los 6 primeros meses al contagio y los tres años posteriores, producto de todo el cuadro sintomático. Dado que los adultos tienen menos probabilidad de desarrollar una enfermedad persistente su estado es más reservado.

Como con todo virus, no hay un tratamiento específico para eliminarlo. En los gatitos infectados se les aplica un tratamiento sintomático, se les recomienda vacunar de otras enfermedades como el calicivirus, panleucopenia y herpesvirus (que veremos más adelante) y así reforzar su sistema inmunológico. También desparasitar de forma interna y externa para minimizar el desarrollo de cualquier otra enfermedad.

Por supuesto el mejor tratamiento es darles la mejor calidad de vida posible y mantenerlos aislados de otros gatos no infectados.

Panleucopenia Felina

Qué es y causas

Este virus está relacionado con el parvovirus canino (de ahí que a la panleucopenia se le llame el parvovirus felino), tienen síntomas parecidos, pero son muy diferentes.

Es una enfermedad muy contagiosa y que perdura mucho en los objetos (fómites). Además, los gatos contagiados son capaces de secretarla por la saliva, las heces o la orina.

La panleucopenia tiene un amplio abanico de síntomas todos relacionados con el sistema inmune: vómitos, diarrea, anemias, fiebre…

Los gatos más jóvenes, al no tener sus sistema inmunológico más desarrollado, tienen más probabilidades de desarrollar síntomas graves rápidamente y suele haber una gran mortalidad en estos casos. Sin embargo, en los adultos se han visto casos asintomáticos o con síntomas tan leves que, gracias a que su inmunidad está más desarrollada, han podido eliminar el virus, por sí mismos, por completo.

Detección

Como con los anteriores, el método de detección más fiable es utilizar un test que detecta la presencia del virus en muestras fecales.

Al contrario que los anteriores test mencionados, un positivo en un test fecal se puede considerar fiable, salvo que el felino haya sido vacunado recientemente con virus atenuado.

En caso de que sea negativo no puede descartarse del todo la enfermedad, pues solo se excreta antígeno en los primeros días de la infección y de forma intermitente. En estos casos, la combinación de los síntomas y el resultado de las analíticas sanguíneas pueden ser suficientes para confirmar un resultado positivo. Aun así, también podemos enviar una muestra de sangre o de heces al laboratorio para realizar un examen PCR para determinar la presencia del virus.

Prevención y tratamiento

Como método de prevención la vacuna es el mejor. La vacuna de la panleucopenia junto con el herpesvirus y el calicivirus (de los que hablaremos más adelante), forman la tan conocida trivalente felina, que no es otra cosa que una sola vacuna que previene tres enfermedades virales.

El tratamiento es siempre sintomático siendo muy importante tratar la anemia y la pérdida de fluidos por la diarrea y los vómitos.

Continuaremos hablando de los virus felinos en el próximo artículo.

Bibliografía:

  1. https://www.vetcomunicaciones.com.ar/uploadsarchivos/actualizacion_en_enfermedades_infecciosas_en_felinos.pdf
  2. https://clinicaveterinariacolores.com/
  3. https://avepa.org/
  4. https://clinicavinasviejas.es/blog/enfermedades-viricas-felinas/

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